30 oct 2010

~ Dia De Lluvia ~

Siempre me causó curiosidad la impronta que deja el clima sobre las emociones, la letra, los pensamientos y la acción. Cuando llueve nos embarga un sentimiento de tristeza, melancolía, reflexión o alivio. De acuerdo a nuestra naturaleza y al momento de nuestras vidas que estemos atravesando.
En este mundo de formas, todo es impermanente, incluso el dolor. Y lo que hoy nos parece tan terrible e irremediable… mañana, con sol, podemos verlo distinto. Hoy llueve, pero en vez de nostalgia, me dan ganas de reflexionar. Reflexionar sobre todo lo que soy, sobre todos los que me quieren, sobre todos a los que puedo ayudar. Reflexionar sobre todo lo que logré con determinación y confianza.
Hoy llueve, pero ya encontré a mi verdadero amor. Al hombre que me sabe contener, al hombre que sabe dejarse amar.
Al hombre dulce; inteligente; emprendedor; que sabe ser amigo, y novio tambien. En este tiempo aprendí que amar no es mirarse a los ojos, sino mirar juntos hacia la misma dirección; que amar es poder dejarse caer, confiando; que amar es soñar, concretando; que amar dignifica; que te hace mejor persona de la que eras; que amar no es perder tu identidad, sino redefinirla; que amar no es llorar por el otro, sino sentirse pleno; que amar no es renunciar, sino complementarse; que amar no es perderse, sino encontrarse.
Han pasado muchas lluvias y varias tempestades. De todo se aprende. La clave está en correrse del papel de víctima de las circunstancias y accionar hacia la concresión de nuestros anhelos.

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